Dieta o aceptación
 
Compartir:
Avisos
Vaciar todo

Dieta o aceptación

Nokia
Moderator

Siempre relacioné el concepto de dieta con el querer o deber perder peso. Para mí dieta venía a ser lo que todos sabemos sobre cómo comer ciertos alimentos, vigilar con los carbohidratos, los índices glucémicos, horarios de las comidas, etc. Después vi que existía una gran variedad, como la dieta hipocalórica o la dieta proteica, por poner dos ejemplos, e incluso las más radicales en las que se ayuna varios días seguidos o días intermitentes. En todas ellas hay restricción y un control de lo que ingerimos, aparece la obligación y la prohibicion, cuando a nadie le gusta que le digan lo que debe hacer y menos si se trata de la comida, que es uno de los placeres de la vida.

Resumiendo, mi manera de entender el concepto “dieta” era que si una persona hacía dieta era porque estaba gorda y pretendía adelgazar. Desde hace unos años lo veo de otra manera, no todo es así de simple. Detrás de una dieta puede haber motivos de salud (no necesariamente problemas de salud), problemas psicológicos, traumas e incluso un mal asesoramiento, entre otros. Con esto no estoy demonizando las dietas, ni mucho menos. Yo mismo, cuando llevo unos meses entrenando, voy cuidando más lo que como para acelerar los resultados y mejorar mi rendimiento en el gimnasio, mi dieta es para aumentar peso (músculo) por lo que entraría en el grupo de “motivos de salud”, pero si este entrenamiento se convirtiera en una obsesión, entonces mi dieta pasaría a ser por “problemas psicológicos”.

 

¿Por qué quiero adelgazar? ¿Realmente necesito verme más delgado/a para sentirme más querido/a?

Me cuesta creer que el motivo por el cual una persona decide adelgazar sea para estar más sana ya que si así fuera creo que esta persona se estaría equivocando, se estaría engañando a sí misma. Una persona para mantenerse bien necesita comer equilibrado y hacer un mínimo de ejercicio físico e intelectual.

Otra cuestión es el tamaño que una persona pueda tener estando sana, que quizá no coincida con el típico canon con el que nos bombardean continuamente por televisión, o en la propia sociedad, donde parece que estar delgado es sinónimo de estar sano, ser una persona más guapa y tener más éxito en la vida. Es un concepto erróneo.

En un episodio del documental de Netflix 100 humanos estudiaban cómo funciona la psique humana y el concepto que tenemos de las personas en función de su aspecto. Hicieron un experimento en el que enseñaban fotografías de personas guapas y feas, donde se tenía que valorar la probabilidad de que hubieran cometido un delito y su gravedad. El resultado como ya se esperaba, fue que los presentes tendían a señalar a las personas feas con mayor probabilidad de haber cometido un delito más grave y por consiguiente a condenarles a penas más seberas, pero esto se invertía cuando les preguntaban quién creían que pudiera ser una persona de éxito o haber conseguido algún logro, entonces se decantaban por las personas más atractivas (hombres y mujeres).

En conclusión, el concepto que solemos tener que una persona delgada es igual a persona sana es erroneo. Estos prejuicios los llevamos todos dentro, por lo que deberíamos reflexionar sobre ello y empezar a cambiarlo. De la misma manera que en este experimento social los participantes se equivocaron al juzgar los rostros, ya que una persona puede ser mala independientemente de si es atractiva o fea, esto no depende del aspecto físico, lo mismo ocurre al juzgar nuestros cuerpos.

¿Por qué para una mujer de 1,60m el peso medio debe estar entre 53 y 58kg? ¿O para un hombre de 1,75m el peso medio debe estar entre 65 y 72kg? Pienso que el peso no debe estar condicionado por la sociedad sino por la genética de cada uno. Y eso, por suerte, no requiere ningún trabajo ni esfuerzo por nuestra parte porque ya viene con nosotros. Una persona puede medir 1,70, pesar 100kg y estar totalmente sana, mientras que otra podría pesar 55kg para 1,60m y tener problemas de salud, ya que esta es independiente de la imagen que tenemos de una persona en función de su peso y altura.

 

DIETA

Esta fea palabra, la definiría como la alimentación adaptada a las necesidades actuales de ingesta en función de mi actividad diaria.

Una persona pasa a tener un problema cuando lo que pretende es cambiar para ser lo que no es, cambiar lo que dictan sus genes. Pretender modificar esto, implica un esfuerzo sostenido en el tiempo luchando contra natura para mantener un aspecto distinto al que uno está diseñado, para así obtener la aceptación (y el querer) de los demás. Y con ello creer haber logrado formar parte de estos cánones que la sociedad tanto insiste en imponernos (y cuántas empreas se enriquecen aprovechándose de todo esto). Supongo que lograrlo da “felicidad”, sentirse una persona aceptada, querida, deseada.. aunque esta “felicidad” tiene un precio, y es que este esfuerzo continuado en lucha contra lo que dicta nuestro ADN es el que tarde o temprano terminará desgastando la capacidad de aguante psicológico (que irá en función de cada cual) y por consiguiente pasando factura a una salud mental cada vez más mermada debido a todas las prohibiciones, obligaciones y estrés al que se puede llegar a estar sometido (palabras que no suenan muy sanas la verdad). Más aún cuando pasado un tiempo aguantando este estrés para mantener la “felicidad” a flote se tiene un bajón, cometiendo un “error” en la dieta que genera un sentimiento de culpa por algo que no debería ser.

En mis periodos de entrenamiento donde intento evitar el exceso de carbohidratos, si un día para merendar me apetecen 3 piezas de bollería no tendré ningún reparo en comérmelas y a mucho gusto, es más si al día siguiente decido repetir lo haría de nuevo, sentimiento de culpa? mande?? nada de eso, otra cosa sería mantener esta mala alimentación de forma habitual que ya se saldría del concepto que tengo de dieta sana y equilibrada. Con esto quiero decir que cuando a una persona le aparece un sentimiento de culpa por comer puntualmente algo distinto es que tiene un problema, algo está fallando.

Quien llega a este punto se encuentra en una situación más compleja de lo que aparenta e incluso desde dentro si no se es consciente de ello. Necesitar ser una persona aceptada por los demás o que una o varias partes de nuestro cuerpo no nos guste es algo que puede llevar a iniciar una dieta. Cuando esta finalice el cuerpo buscará recuperar su forma natural, pero por el vacío generado por tanta restricción aparecerán unas ansias de comer que no solo harán recuperar el peso perdido rápidamente sino que muy probablemente se añada algun kilo de más.

 

En mi caso particular la dieta es una herramienta más, no una obligación, me muestra un camino que me aporta un beneficio saludable a nivel físico e intelectual, gracias al cual no me siento falto de nutrientes y me recupero con normalidad después de realizar una actividad, sin desfallecer ni tener sensación de malestar. El sentimiento de culpa es inexistente coma lo que coma, aunque tiendo a comer lo que me pide el cuerpo, para qué comer los lunes pollo, los martes pescado, los miércoles ensalada, etc? Quizá mi cuerpo me pide pollo 3 días seguidos y luego hasta pasada una semana no me apetece de nuevo. Lo que he aprendido, y eso es a nivel personal, es a escuchar a mi cuerpo, pienso que llevarse bien con uno mismo es lo ideal aunque buscando en la medida de lo que se pueda un equilibrio. Por este motivo la dieta se convierte en una consejera a la que escucho y tengo en cuenta aunque no siempre le hago caso.

 

ACEPTACIÓN

Lo más sano a mi parecer. Ahí es cuando una persona se acepta a sí misma, aprende a quererse, ya no depende de los demás, no necesita la aprobación de nadie para sentirse bien consigo misma. Cuando alguien se acepta como es, sabe que no es una persona perfecta, no tiene porqué gustarse al 100% aunque sí se acepta como es, un cuerpo es funcional y no un adorno que necesite ser bonito.

Cuando una persona llega a este punto, al sentirse bien consigo misma, sin darse cuenta empieza a quererse. Al aceptarse empieza a cuidarse y aquí es donde cambian las cosas respecto a hacer una dieta. Porque esta persona se da cuenta que le sienta mejor una alimentación sana y saludable que no lo contrario, pero no porque lo ponga en un papel, no por imposición de nadie, sino porque se quiere cuidar y quiere lo mejor para sí misma y esto es justamente lo que quiere hacer. Esta es la mejor manera para seguir sintiéndose bien consigo misma. Con el tiempo puede aparece un bienestar de no dependencia que se retroalimenta a sí mismo generando una ausencia de conflicto y lucha interna. Si una persona está bien consigo misma la forma de afrontar la vida será distinta ya que te permite afrontar la vida desde una posición sana y natural.

Posiblemente haya gente que piense que la aceptación es lo que le queda a la persona que viene del mundo de las dietas “derrotada”. Yo creo que esto no es así. Ya que la aceptación lo que pretende es que las personas estén bien consigo mismas, no luchen contra algo que jamás van a vencer y eviten pasar toda su vida desgastándose emocionalmente para ser aceptadas como su “alter ego”, algo que dudo compense ni si quiera a corto plazo, además de las secuelas emocionales que esto podría dejar.

Además.. siempre nos dicen que cuando quieras gustar a alguien es mejor ser uno mismo. Por qué? Fácil, porque si simulamos tener otra manera de ser para gustar más a alguien, tarde o temprano esta persona se dará cuenta que tú no eres así, sintiéndose esa persona engañanda y acabando con la confianza depositada o lo que pudiera haber surgido. Creo que esto es aplicable también al físico por exactamente el mismo motivo. Y por eso es mejor y más sano que seamos como somos, que nos aceptemos así y disfrutemos de la vida que nos ha tocado vivir.

 

 

Todo lo expuesto aquí es fruto de mi observación y no deja de ser la opinión de una persona del mundo así como otra podría rebatirme y decir justo lo contrario.

Saludos

Nokia fue única e irrepetible. Mantengamos vivo su recuerdo!

Citar
Topic starter Respondido : 7 febrero, 2021 21:16
Compartir: